Practica para transmutar la ira: el paramitta de la paciencia

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Hace aproximadamente diez años vivo en el mismo barrio. Las cosas cambian muy rápido; los antiguos dueños se van, nuevas personajes aparecen.

Antes solía considerarme una persona comprensiva, pero después descubrí ciertas aversiones mías, especialmente, en estos momentos que vivo con unos vecinos muy ruidosos, una banda  de música de ocho hombres vive cerca a mi casa.

En esas circunstancias trato de practicar el paramitta de la paciencia o comprensión. Esta es una práctica budista para elimina el  el rencor y el odio, con este paramitta se aplica la comprensión y la paciencia, nadie comete errores a propósito, ponerse en el lugar de la otra persona. Si somos personas muy apegadas a nuestro propio criterio, nos enojamos fácilmente de los errores ajenos .

Práctica este ejercicio al momento que te venga un enojo:

Practica la acción: no enojar:

No crear mala afinidad, darle la oportunidad a la otra persona de arrepentirse,  así como yo cometo errores y espero que las personas me comprendan yo también  puedo comprender los errores ajenos

Practica de palabra:  no quejar

El chisme se divulga rápido y puedes dañar la imagen de la otra persona con las palabras ante los demás y así sembrar semillas de rechazo.

Práctica de mente: no rencor

Sufrir uno mismo por el error ajeno y hacer la vida imposible a los demás es tonto. Cada persona tiene su proceso y enfócate en mejorar tú, deja a los otros que vivan su propio proceso

Después de esta práctica me doy cuenta que uno puede reclamar sus derechos, decir lo que piensa, cree, etc, pero ya no desde la ira, la aversión, el rechazo, sino, desde la tranquilidad y en paz.

Es más el día de hoy me pasó algo curioso, ayer (domingo)  estaba un poco fastidiada porque los nuevos inquilinos habían puesto música a todo volumen que empezó en la noche y habrá acabado a las 11 am del día siguiente.  Ya no sentía el ruido, era trasparente.

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meditacion y mística cristiana

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Creo que este año que se acaba ha sido un poco desordenado en mi vida, pero lo cierro feliz por haber descubierto algo muy valioso . Me he reconciliado con el Cristianismo y he descubierto una curiosidad y plenitud en la mística cristiana.

Nunca me sentí cómoda con la religión que me profesó mi cultura, cuando iba al colegio solía recitar el rosario como un loro, pero sin entender el sentido y el porqué. Leí este bello poema del místico San Juan de la Cruz y entendí que Dios no está lejos, está dentro de ti , solo guarda silencio, ve más allá de la rutina y siente esa claridad de la mente más allá de espacio, tiempo y apegos…. Deja que entre la luz.

El meditación  me acercó a Dios y comprendí su enorme relación con la mística cristiana y la importancia de la experiencia personal de la fe

Yo no supe dónde estaba,
pero, cuando allí me vi,
sin saber dónde me estaba,
grandes cosas entendí;
no diré lo que sentí,
que me quedé no sabiendo,
toda ciencia trascendiendo. SJC

Sentí la fragilidad de mi cuerpo

pero no era importante

es esa luz que trasciende

más allá de mis apetitos

es la vida misma